Venezuela libre de Estados Unidos
- Josefina Gómez - Frente Secundarios
- 4 ene
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Como es de público conocimiento, Venezuela vive el día a día de un enorme bloqueo económico iniciado en 2014 por pedido de la derecha venezolana y llevado a cabo, por supuesto, por Estados Unidos. En diciembre de ese año comenzó la implementación de sanciones que terminaron, por ejemplo, en la caída del precio del petróleo y la recesión. Estas, con los años, fueron haciéndose más severas hasta llegar a la implementación del congelamiento de activos o restricciones a PDVSA (Petrolera estatal venezolana), agudizando la crisis económica y social ya sufrida.
Podemos recordar en estos momentos al comandante Hugo Chávez, que durante su presidencia a comienzos de siglo ya advertía sobre las intenciones del gran imperio yanqui. Él señaló constantemente las intervenciones políticas y militares en otros países, denunció el financiamiento a grupos opositores a su gobierno con el fin de desestabilizarlo y argumentó que el interés de Estados Unidos era, principalmente, por tener el control de los recursos del país, ya que Venezuela tiene la reserva petrolera más grande del mundo.
Por estas razones, en 2025 sonaron familiares los discursos colmados de amenazas por parte de Donald Trump a Venezuela y principalmente al gobierno de Nicolás Maduro, al que el presidente estadounidense no teme en acusar de líder de una red de narcotráfico. Ante estas acusaciones Caracas sostiene, tal como lo hacía Chávez, que Washington busca derrocar el gobierno para apropiarse de las reservas petroleras venezolanas.
Luego de meses de amenazas acerca de intervenciones militares en el territorio venezolano, Trump finalmente actuó. En diciembre del año pasado, como parte de la estrategia de presión, Estados Unidos firmó un acuerdo de cooperación militar con Guyana, país limítrofe a Venezuela. Luego de esto comenzaron los ataques.
El pasado lunes se presentó el primer ataque terrestre en territorio venezolano, sostenido por el discurso de Trump de liberar la zona de las embarcaciones vinculadas al narcotráfico. El martes y el miércoles se ejecutaron dos nuevas tandas de ataques en las que hubo ocho muertes. El jueves, primer día del 2026, Estados Unidos anunció la destrucción de otras dos supuestas narcolanchas en un ataque que dejó a cinco personas muertas. Estados Unidos, con orgullo, asegura haber hundido al menos 35 embarcaciones, causando así más de un centenar de muertes desde el pasado 2 de septiembre. La ONU por su parte, con su característica utilidad, admitió que la intervención yanqui en suelo sudamericano se trata de violaciones al derecho internacional y pidió poner fin a estas acciones.
Ayer, sábado 3 de enero, aproximadamente a las 02:00 de la madrugada, Caracas sufrió nuevamente las consecuencias de los avances militares estadounidenses. Se reportaron ataques aéreos y bombardeos en las bases militares "La Carlota" y "Fuerte Tiuna". El operativo de Trump cumplió su cometido: Nicolás Maduro fue capturado. Todo esto ocurrió nuevamente luego de que Donald Trump mencionara la posibilidad de ataques terrestres contra Venezuela y advirtiera a Nicolás Maduro que su gobierno tiene "los días contados".
En la mañana, Trump y la Casa Blanca compartieron las primeras fotos de Maduro secuestrado, en las que podemos ver su estado de captura. El presidente y sus funcionarios no tuvieron vergüenza alguna de comentar, en una conferencia de prensa realizada horas mas tarde en la residencia de Mar-a-Lago, el detalle de la intervención militar de la madrugada y dejaron dichos para analizar. Trump dijo, sin un esbozo de vergüenza, que Estados Unidos "estará a cargo de Venezuela hasta que haya una transición importante" y prometió al pueblo venezolano, con seguridad, que esta intervención militar terminaría por traer "la libertad completa" para ellos.
Luego, el secretario de Estado, Marco Rubio, concordó con Pete Hegseth, secretario de Defensa de los Estados Unidos, cuando, después de los dichos de Trump, sostuvieron que "Maduro tuvo su oportunidad, pero no la aprovechó", advirtiendo el primero que "no hay que jugar con el presidente de Estados Unidos".
¿A qué se referían con tener la oportunidad y no aprovecharla? ¿Qué tendría que haber hecho Maduro? ¿Huir y ceder ante la presión yanqui? ¿Tendría que haber pedido la intervención ilegal en Venezuela? ¿Tendría que permitir otro saqueo del Imperio a las tierras latinoamericanas, otro robo sin consecuencias, tal como lo hace la oposición venezolana? ¿Qué clase de dirigentes espera el norte para nuestra región?
No es la primera vez, no es algo nuevo, pero alerta.
Alerta que un Imperio como Estados Unidos, siendo potencia mundial, presione la caída de un gobierno e intervenga marítima y territorialmente de manera militar e ilegal en un país con deseados recursos naturales. Pero aunque asustan sus acciones, no sorprenden.
Hoy más que nunca sostenemos las banderas de nuestros hermanos venezolanos y decimos no a la usurpación ilegal; no al asesinato de miles bajo discursos falsos que tienen como único propósito fines expansionistas; no al colonialismo en ninguna de sus formas y manifestaciones; no al financiamiento de opositores que buscan, de la manera más vergonzosa, entregar su propia Patria y Nación.
Hoy y siempre reclamamos Venezuela libre. No pedimos la libertad de revista y propaganda fascista que se utiliza en la actualidad; pedimos una libertad real que permita la independencia y autonomía socioeconómica de cada país.
Tanto como lo hacemos con Cuba, Palestina, y todos los pueblos sufrientes del mundo, hoy decimos Venezuela libre, libre de Estados Unidos.



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